Caza, compañerismo y amistad.


Los nervios me extirparon el apetito y se apoderaron de mí como zagal que se presenta a los exámenes finales y se juega el pasar de curso o el seguir un año más en el mismo nivel, pero ni yo iba a ser examinado ni el profesor me iba a evaluar, tan solo iba a fructificar la invitación que mi amigo Jesús había realizado en varias ocasiones y que en este caso había resultado viable.

La tarde dio para poco más que la cansina conducción por autopista y cuatro llamadas telefónicas, pero la noche se alargo hasta altas horas de la madrugada viendo fotos, vídeos y recordando anécdotas. Habíamos decidido quedarnos a dormir en la finca de Jesús con el fin de llegar pronto al cazadero y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos conduciendo con dos horas de sueño. La mañana fue intensa con un continuo vaivén de agachadizas y codornices entre los campos de regadío que tanto me recordaban a los vídeos de Vicente Amat de los que me he nutrido durante años, si bien es cierto que las primeras sedentarias tardaron en llegar tanto como dos horas. Fugazmente, regresamos a la finca de Jesús para comer y fraguar la jornada de tarde que acabó pasado por agua tras un acecho a las acuáticas. El domingo volvía a las andadas, acompañando a Jesús como morralero. Jornada de disfrute de los perros, como buenos aficionados a los podencos andaluces y con las damas de rojo como objetivo.

A Jesús todavía le quedó cuerda para salir por la tarde con su padre, yo, en cambio, tuve que poner pies en polvorosa ya que al día siguiente el gallo cantaba a las cinco y me quedaban algunos centenares de kilómetros por recorrer.

En la mente, jornadas para recordar y un agradecimiento eterno para esa humilde familia que me abrió las puertas de su hogar y me acogió en su lecho como parte de ella. Entretanto haya amistad y compañerismo entre aficionados, la verdadera esencia de la caza se seguirá prorrogando durante las décadas.

Fuente: Mi diario de caza en Cazaworld

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2 Responses to Caza, compañerismo y amistad.

  1. ángela dice:

    Zagal, si hay algo que hace la caza, son amigos. Bienaventurado tú que tienes esa suerte.

    • juanillo23 dice:

      Hi lady!

      El compañerismo y la amistad son un apéndice dentro de la caza, una maravilla para aquellos que la disfrutan de aquella manera. Pero… Tengo que decir que en los últimos tiempos estoy aprendiendo a disfrutar de la caza en solitario. Hay tiempo para todo y en cada momento te puede apetecer una cosa, la naturaleza se vive con mayor profundidad acompañado de tu can y dejándote llevar por el silencio…

      Por cierto, estoy esperando respuesta…

      Un beso

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