Las reinas del capitalismo

1 agosto 2011

Con la libertad económica que asienta las bases del capitalismo, modelo económico que, para gustos, sufrimos o gozamos actualmente, se hace indispensable la palabra “autorenovarse“.

Parece ser que si uno no sabe autorenovarse, no tiene valor alguno, y al cabo de los años, se hundirá en la mayor de las miserias. Y no estoy hablando de grandes fortunas, de inmensos capitales privados o del potencial, tan de moda, de los jeques árabes. Con hacer alusión a la plebe, a las masas, al pueblo llano, sobra.

Cómo un gran inepto, el año pasado observé como el agricultor de un latifundio cercano a mi residencia, daba sepultura a las poblaciones de perdiz roja que a lo largo de los años se habían mantenido en la zona.  Éste, tras completar varios cuadernos con complejos algoritmos, decidió, por la buena de Dios, no sembrar y arar la tierra constantemente.  Lee el resto de esta entrada »


Y la perdiz consiguió sacarlos adelante…

19 junio 2011

Un buen amigo me comentó que tenía avistado justo detrás de su casa un nido de perdiz algo especial.

Veréis, la puesta se había realizado en el único lugar posible para su supervivencia en dicho terreno, y eso, en absoluto, aseguraba que no cayesen en manos de cualquier depredador, tanto natural como urbanita, que hacen presencia diariamente en dicho lugar.

Por la izquierda, lindaba con un camino, por la derecha con la tierra arada recientemente y, lindando frontalmente, con la arena vertida por los camiones estos días atrás.

Ayer había quedado temprano con él, y decidimos ir a ver el nido, tras las grandes tormentas y las lluvias torrenciales, barajábamos dos opciones, o la pollada no había salido adelante o ya estarían devorando hormigas por el lindazo de malas hierbas.

Al llegar, sonó un pequeño ruido en señal de huida, dejándose ver para focalizar nuestra atención lejos del nido. Tras los cardos secos, varios huevos eclosionados, pollos y huevos todavía enteros. Dos fotos rapidísimas y en menos de 30 segundos habíamos salido del lugar… Ya habíamos molestado suficiente.

El futuro de esos pollos es incierto, pero una vez fuera del cascarón, posibilidades de sobrevivir tienen…


La perdiz roja y su guerra particular

10 junio 2011

¿Qué nos queda de la reina de la caza menor? Repoblaciones por aquí, venenos por allá…

Cada año el porcentaje de cotos que no han incorporado sangre de granja en sus canteras disminuye, la pureza de la perdiz cae en picado y de las poblaciones, es casi mejor no hablar.

Esta primavera parecía prometedora, pero como todos los años, las esperanzas se desvanecen. El mes de junio se ha declarado en guerra con las perdices, bombardeando con agua y tormentas. La primera pollada, en general se ha ido al traste, la salvación de esta temporada serán las segundas polladas, con el verde pasto que por estas fechas todavía decora el campo, queda alguna esperanza.  Lee el resto de esta entrada »


CUANDO CANTA LA PERDIZ…

29 marzo 2009

“…Cuando canta la perdiz…se alegra el espíritu del veterano jaulero que se queda embelesado, absorto y fascinado escuchando los maravillosos recursos sonoros que dispone esta maravillosa ave.

Perdiz roja (Alectoris rufa)

La postura que adopta para emitir sus cantos, que se visualiza al levantar las plumas de la cabeza, o enmoñarse, erguido, como queriendo que los ecos de sus sonoros y potentes cantos lleguen lo más lejos posible y así comunicar, de esta forma, a sus congéneres su presencia.

Les vale también para marcar su territorio y evitar la posible invasión de otras parejas vecinales que pretendan usurpar el territorio ya ocupado. Por ello, es lógico verlos encaramados en las atalayas que disponen en su territorio para “pregonar” a los cuatro vientos sus intenciones belicosas de batirse con aquellos que pretendan introducirse en su querencia.

De igual manera los distintos cantos y sonidos les valen para comunicase entre sí. Muchas veces estos mensajes sonoros persuaden a los posibles contrincantes que desisten de sus iniciales intenciones de batirse con aquél que demuestra en sus cantos mayor agresividad y fortaleza. Es por ello que los enfrentamientos directos suelen darse con poca frecuencia, pues en las fases comunicativas, o intercambios sonoros, saben con el rival que tienen que enfrentarse y optan, en consecuencia, por iniciar una prudente retirada, aquellos que se sienten inferiores.

Una de las claves más importantes a la hora de practicar la apasionante modalidad de caza, que es la del reclamo de perdiz macho, es la referida a saber conocer en profundidad todos los cantos y sonidos que emite la perdiz desde que nace hasta que es adulta.

Ya no sólo el conocimiento de todos ellos es de gran importancia en el mundo cuquillero, para saber que tipo de recurso sonoro está utilizando en un momento determinado, sino también la interpretación de todos y cada uno de ellos.

El saber descifrar, interpretar y conocer los cantos y sonidos que utiliza el reclamo en cada una de las fases del puesto es de gran importancia para el veterano jaulero, que en la soledad del puesto disfruta interpretando todos los recursos sonoros que utiliza su reclamo en los mensajes que envía al campo.

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Cuando la voz guerrera del campo se hace oír por los distintos lugares, se acelera el pulso del jaulero que calcula los distintos pares que defienden su territorio, las distintas aproximaciones que se producen ante las insinuantes y persistentes llamadas de nuestro reclamo que sabe, por los mensajes sonoros que se intercalan, con cuales pueden obtener éxito.

Los ojos semicerrados, la moña levantada, el pico entreabierto, erguida su postura… así el campero emite su concierto particular haciéndose, de esta forma, fuerte en su terreno.

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Cuanto canta la perdiz… y el cuquillero es testigo, dentro del tollo, de todos los pormenores que se desarrollan en un puesto llega a entrar en tal estado de concentración que todo queda supeditado a lo que allí vive y siente. Sensaciones altamente gratificantes que recordará una y otra vez a lo largo del año y que servirán para querer repetir cuanto antes esas escenas… con la práctica de esta apasionante modalidad venatoria…

Cuando canta la perdiz…el jaulero tiene le enorme suerte de oír los dulces y seductores TITEOS, arrumacos amorosos destinados a las hembras. Voces destempladas enmarcadas en sonoros REGAÑOS. Sonidos de alarma en su explosivo vuelo con el PIOLÍO. Voces guerreras y desafiantes en el DAR DE PIÉ. Sonidos de insulto y provocación para aquellos que osan invadir su querencia con las PITAS ó PIÑONES. Invitación para hacer el nido en un lugar elegido por el macho con sonidos dulces y seductores, especificados en el LLAMAR A NIDO. Gestos de nobleza, mansedumbre y tranquilidad por la que atraviesan, empleando los distintos GUTEOS. Sonido para provocar la movilidad y sacar de la apatía a la perdiz poco encelada con el CHIRRIDO. Cantos de exploración inicial con un poderoso y potente CANTO DE CAÑON…….y así hasta un total de 25 recursos sonoros…que empleará según las circunstancias y situaciones en las que se vea inmersa.

Cuando canta la perdiz…el perdigonero sabrá apreciar los distintos tonos, matices que conforman cada uno de los cantos y sonidos empleados por su reclamo, recursos sonoros que empleará el llamado pájaro catalogado como excelente, de forma oportuna en cada puesto presentando batalla, contienda…a los machos… y mensajes de conquista y seducción a las hembras… que camela desde su atalaya.

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Cuando canta la perdiz…y el aún somnoliento perdigonero camina entre los sombras de las noche para dar el puesto de alba, sabe, por los mensajes sonoros que emite cada perdiz en su territorio o querencia, la densidad y el estado de celo que tienen dado los mensajes guerreros que pregonan a los cuatro vientos, queriendo señalar con ello que defenderán con arrojo y valentía la incursión, u ocupación de otros pares, en aquel terreno que les pertenece.

…Cuando canta la perdiz………”

Artículo redactado por: Manuel Romero Perea. Autor del libro de reclamo: La caza de la perdiz con reclamo. Arte, Tradición, Embrujo y Pasión.


EL RECLAMO Y LOS POLLITOS DE PERDIZ

18 marzo 2009

Nuestra desmesurada afición al reclamo abarca innumerables facetas, todas ellas altamente atrayentes para el apasionado jaulero, que llevado por su celo permanente le lleva a saborear y a disfrutar de cada una de ellas a lo largo del año.

Una de esas facetas la podemos presenciar en el verano, cuando en nuestras visitas periódicas al campo, nos sorprende el bandillo de perdigones recién nacidos y somos testigos de las estratagemas de despiste que sigue la perdiz para intentar convencernos que está malherida, para así llamar nuestra atención y pueda poner a salvo a su desvalida tropa.

Perdigones (Alectoris rufa)Cuando el calor veraniego aprieta, ya que el sol impone su justicia, los bandillos de perdices se dirigen al lugar que tengan como abrevadero para saciar su sed. Suelen llevar, en su aproximación al mismo, un ritual y un recorrido muy parecidos. En él, emplearán todos los mecanismos de defensa de los que les ha dotado la naturaleza. De esta forma, poco a poco, y con todas las cautelas posibles se irán aproximando al “charco” para saciar su segura sed.

Es muy frecuente verlos beber por turnos. Por ello, siempre existirá algún progenitor y algunos de los pollastres que seguirán de vigía en sus inmediaciones, pues saben de la legión de enemigos naturales que los acechan y vigilan diariamente. Una vez saciada la sed, se dedicarán a acicalar sus plumas en sus inmediaciones y a tomar tierra bajo la sombra de algún árbol cercano.

De esta forma pasarán algunas horas dormitando y descansando, hasta que uno de los progenitores comience a apeonar indicando así, al resto del bando, el camino a seguir. Si llegados al “aguaero” detectaran algún hecho anormal, permanecerán en sus inmediaciones durante largo tiempo. Un vez pasado el supuesto peligro seguirán con las distintas fases de aproximación, siempre intentando camuflarse lo mejor posible en su continuo apeonar.

No es raro contemplar en las inmediaciones del charco la presencia de dos bandos, que tienen este lugar en común para satisfacer esta imperiosa necesidad. De hecho, en ocasiones se pueden ver los miembros de los distintos bandos mezclados de forma provisional, hasta que alguno de los progenitores, comience con la tarea de reunificar el recién disgregado bando y tomar posteriormente cada uno de ellos distintas direcciones, acción que realizan una vez que han bebido.

Perdiz y perdigones (Alectoris rufa)

En estos casos no suelen existir enfrentamientos directos entre los progenitores de los dos bandos, pues conociéndose entre ellos, ya tomaron, en su momento, el lugar jerárquico que por fortaleza y dominio les tocó ocupar. Esta fase es una de las innumerables que existen dentro del mundo cuquillero, donde el aficionado a la jaula, o cazador del reclamo, disfruta de la belleza de la perdiz roja en su hábitat natural, de sus comportamientos, sus costumbres, sus hábitos y los recorridos que realiza a diario, en sus respectivas querencias, para buscarse el necesario sustento.

De igual manera, otra faceta más con la que disfrutamos los jauleros, es la referida a la cría de la perdiz en cautividad con el objeto de poder obtener, por este sistema, algún reclamo que pueda servir después como tal en nuestra apasionante modalidad de caza.

Aunque los desengaños, las frustraciones y la escasa recompensa, al no obtener casi nunca un reclamo catalogado como bueno, será lo que nos encontremos en todo este proceso de cría de perdigoncillos , siempre nos deparará el largo proceso de maduración de los pollos, estampas, imágenes, situaciones y sensaciones altamente gratificantes al ser testigos de todas las etapas de su desarrollo.

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Ni que decir tiene que la cría de la perdiz en cautividad es una de las fases que también vivimos ilusionados los reclamistas, al esperar que nos sonría la suerte y así poder hacernos con ese reclamo soñado……… y además criado por nosotros mismos.

Artículo redactado por: Manuel Romero Perea. Autor del libro de reclamo: La caza de la perdiz con reclamo. Arte, Tradición, Embrujo y Pasión.