Fuma, jode y bebe que la vida es breve

2 septiembre 2011

A partir de la Revolución Agrícola, allá por el año 10.000 a. C, el hombre fue dejando de habitar en el planeta de una forma nómada para reencarnarse en lo que a día de hoy conocemos como Sedentarismo.

El Nomadismo, a través de las migraciones para cazar, pescar o recolectar, permitió que el ser humano se extendiese por todo el planeta. Con la aparición de la agricultura y la ganadería, el ser humano se fue concentrado en una región concreta, surgiendo así las primeras ciudades y produciéndose un gran aumento demográfico.

El resquicio cazador se trasmitió a lo largo del tiempo y a día de hoy quedamos unos pocos bastantes supervivientes que disfrutamos de aquello que llevamos en los genes, de lo que nos hace profundamente humanos, la caza.

Ese resquicio cazador, a través de una extraña mutación, ha ocasionado que en el siglo XXI todavía existan nómadas que ni cazan, ni pescan, ni recolectan. Hablo de aquellos que van de aquí a allá arrendando fincas de caza, exterminándolas para, al año siguiente, dar la patada e irse en busca de otra. Lee el resto de esta entrada »