VÍDEOS DE CAZA DE LA BECADA CON SETTER

27 abril 2009

A continuación pongo unos vídeos de la caza de la becada con setter, cargados de belleza.

Dedicado a Rugi, espero que los disfrutes.


LA BECADA (SCOLOPAX RUSTICOLA)

6 abril 2009

Becada (Scolopax rusticola)

ORIGEN:

La becada, chocha perdiz, dama del bosque, sorda (tiene gran variedad onomástica) es un escolopácido difundido en varias subespecies en todo el mundo, la de nuestra península, es generalmente migradora.

DESCRIPCIÓN:

Sus rasgos más significativos, son el pico, que le mide entre 7 y 8 cm siendo recto, flexible y móvil, que le permite entre otras cosas, encontrar alimento y le sirve también de timón cuando vuela entre el espeso ramaje del bosque. Tiene los ojos situados a los laterales de la cabeza, cosa que le da una visión de casi 360º. Su peso oscila entre los 340 y 360 gramos aunque se han visto pesos máximos de 450 gramos, su longitud total oscila entorno los 35 – 40cm.  La diferenciación de los dos sexos resulta muy difícil de ver, siendo necesaria una buena inspección de cerca.

HÁBITAT, COSTUMBRES Y ALIMENTACIÓN:

Nuestra invitada, entra en la península al término del paso de la mayor parte de los migradores otoñales, es decir, a primeros de noviembre. Se quedan todo el invierno con nosotros, y vuelven a remontar hacia el norte a mediados de me marzo. Escoge siempre los terrenos ricos en humus, sotobosques húmedos y zonas pantanosas y rehuye de los lugares secos y calcáreos. Al crepúsculo la Becada abandona el bosque en busca  de agua, ya sean ríos, pantanos… para lavarse las patas, beber y alimentarse a base de lombrices, escarabajos, otros insectos y sus larvas; pequeños moluscos; algunas semillas… que encuentra en dichos sitios. Su pico le es de gran labor para detectar muchos insectos y gusanos. A primeras horas del alba, vuelve al bosque. La becada nunca se posa en los árboles y sus vuelos rara vez superan los 200m. Es una notable caminadora, aunque no puede competir con las galliformes ya que su andar no es rectilíneo, sino que hace curvas dada su disposición ocular.

REPRODUCCIÓN:

El celo en las chochas es muy acusado y desde los últimos días de marzo pueden observarse sus vuelos al atardecer sobre los árboles, realizando giros y cabriolas curiosas, muy a menudo a una altura que no supera los 20 metros. Este rápido vuelo es, sin embargo, realizado batiendo las alas con cierta lentitud de forma que su acción recuerda el vuelo de un Cárabo. Varios machos participan en este «rodeo» lanzando el típico sonido ¡¡tsiuik!! Y girando sobre las hembras en vuelo ya desde que ha empezado a oscurecer y también al alba. Cuándo un macho se separa del grupo y persigue resueltamente a la hembra lanzan ambos un débil y suave sonido ¡¡bip-bip-bipbip!! Hasta que se posan en el suelo y allí el macho con el plumaje esponjado, el cuello bien derecho, alas caídas, el pico apuntado hacia abajo y la cola en abanico, continúa el cortejo hasta que se produce el apareamiento. Entre los primeros días de abril y los últimos de julio se produce la nidificación, normalmente dos veces cada año (de 4 a 5 huevos). Si bien en esta época ya han emigrado hacia el norte de Europa, aun así, se ha detectado algunos nidos en el norte de la península en grandes masas forestales. La incubación dura unos 17 o 18 días y la hace exclusivamente la hembra. Los pequeños son cuidados con mucho afán por la madre e incluso se han comprobado casos de que la madre los ha transportado de un sitio a otro, amarrándolos en su pecho con las patas.

Becada (Scolopax rusticola) incubando los huevos

OTRAS CONSIDERACIONES:

Cabe resaltar que la becada es especie cinegética del noble arte de la caza, siendo especie predilecta de aquellos que la pueden disfrutar es sus zonas. Es una especie la cual nunca se la ha podido criar en granjas, con lo que es totalmente salvaje y pura, factor que a muchos cazadores les atrae incluyéndome yo. Además de lo comentado, la becada ha desarrollado un instinto de huida muy fino, haciendo verdaderas cabriolas entre el espeso bosque dejando que muchos cazadores vacíen la escopeta sin poder abatirla. Por eso, lograr abatir una becada, es tarea ardua y complicada, digna de los más astutos cazadores, que más que saber disparar es saberlas localizar y formar un buen grupo con nuestro mejor amigo.

Caza de la becada (Scolopa rusticola)

Artículo redactado por: Roger Mas Donnay (Rugi)